jueves, noviembre 11, 2010
All My Loving
Buenas noches, Buenos Aires, buenas noches porteños”. Con puntualidad británica, a las 21 de ayer, Paul McCartney comenzó el segundo capítulo de la historia de su vínculo con la Argentina, cuya primera parte se escribió 17 años atrás. Frente a un River repleto, antes de que los platillos de Abel Laboriel anunciaran el comienzo de un largo recorrido por las casi cinco décadas que lleva como protagonista del rock, McCartney –saco, camisa y tiradores–, se tomó un buen rato para recorrer el escenario y mirar. Sólo mirar. Como quien trata de reconocer caras entre miles. Entonces, sí. Paul, el viejo Paul, Sir Paul, el beatle, puso manos a su legendario Höfner y disparó. Primero, “Rock Show”. Enseguida, “Jet”, y ahí nomás, el delirio en el estadio, con “All My Loving”. Sin respiro, el hombre de 68 volvió a los 60’s, para ponerle voz a “Got To Get You Into My Life”. Y ahí nomás, se salteó 40 años y se vistió de Fireman para “Highway”.Después del quinto tema, el clima y la pasión se sentían en el cuerpo: Paul dijo que tenía calor y se quedó en camisa con tiradores. “Estamos muy contentos de estar de nuevo aquí”, agregó un locuaz McCartney, que durante toda la noche mostró mucha conexión con el público. Mientras se comunicaba con un mix de palabras en castellano y en inglés. Paul no daba tregua. Cambió el bajo por la guitarra para completar la setentista “Let Me Roll It” con un solo de propia cosecha sobre la “hendrixiana” “Foxy Lady”.De ahí, al piano, a transitar un “Long and Winding Road” hacia el primer homenaje, “My Love”, dedicado a Linda. Andanada beatle, y el segundo de los recuerdos: demostró, con “Here Today”, su amor por Lennon, el amigo que ya no está, mientras las lágrimas empañaban los ojos de todos. Pero había más. Las cuatro generaciones que disfrutaban del mito se rindieron ante el estribillo inoxidable de “Hey Jude” , ante la magia de “Day Tripper” y el aullido de “Get Back” . A esa altura –más de dos horas de show– el hechizo era total. Llegó “Yesterday”, “Helter Skelter” y “Sgt. Pepper’s”. “The End”, con River a los pies de la leyenda, sirvió para coronar una noche inolvidable. Creo que de todos los recitales internacionales que ví...éste se llevó el Martín Fierro de Oro.
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Me gustó. Te felicito!
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